Una ciudad Inclusiva para una sociedad civil participativa.

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Por: Santiago Soler.

“El uso de Tecnologías Exponenciales”

¿Qué son las tecnologías exponenciales?

Las tecnologías exponenciales son aquellas que evolucionan rápidamente gracias al desarrollo exponencial de la computación que vaticinó en 1969 el fundador de Intel Gordon Moore con su ley de rendimientos acelerados. Esta ley indica que el costo de la capacidad de cómputo disminuye a la mitad cada 18 meses, y dicha capacidad se duplica en el mismo período.

La ley de Moore se ha cumplido hasta el día de hoy, y se aplica a cualquier fenómeno y actividad basada en información que pueda digitalizarse. Dicho de otra manera, cuando un proceso o una labor se digitaliza, la actividad se desmaterializa, desmonetiza y democratiza, pasando de crecer de una forma moderada a una forma disruptiva. Osea que durante el período inicial de exponenciales, la duplicación de números pequeños (0.01, 0.02, 0.04, 0.08) básicamente parecen muy cerca de cero. Pero una vez que toca la inflexión de la curva, estás a solo diez duplicaciones de 1,000x; y veinte duplicaciones te llevan a un incremento de 1,000,000x; y treinta duplicaciones te dan un aumento de 1,000,000,000x. Además, dicho de forma simple, la actividad se desmaterializa porque pasa a ser digital, se desmonetiza porque el agregar actividades adicionales al proceso tiene costo marginal tendiente a cero, y se democratiza porque puede estar disponible de forma ubicua para ser accesada en cualquier momento desde cualquier lugar.

…pero cuál es la relación entre las tecnologías exponenciales, la eficiencia de los fondos públicos y el desarrollo sostenible de una ciudad inclusiva?

Las estructuras de gobierno actuales se desarrollaron a lo largo de miles de años, y si bien pueden haber sido adecuadas para un mundo de cambios lentos, hoy necesitan cambios disruptivos. Si bien la tecnología cambia a tasas exponenciales, la gobernanza tiende a cambiar a tasas lineales; lo que es lo mismo, los gobiernos cuando cambian lo hacen a una tasa o razón constante. Esta discrepancia debe rectificarse para permitir la innovación, contribuir a un desarrollo económico de la sociedad, y crear un mundo equitativo donde se logren alcanzar los 17 objetivos de desarrollo sostenible globales planteados en Naciones Unidas.

En la situación estructural actual de los gobiernos la falta de transparencia, el ineficiente uso de los recursos públicos y la corrupción, son flagelos del desarrollo socioeconómico de un país. El objetivo de desarrollo sostenible SDG 16 de Naciones Unidas aboga por la construcción de instituciones públicas efectivas, responsables e inclusivas con presupuestos más transparentes y una asignación eficiente de los recursos que manejan.

Según la ONU, la ineficiente administración de los recursos públicos por corrupción, el soborno, el robo y la evasión impositiva cuestan alrededor de $ 1,26 trillones de dólares para los países en desarrollo por año; esta cantidad de dinero podría usarse para ayudar a aquellos que viven con menos de $ 1.25 al día por encima de $ 1.25 durante al menos seis años.

La corrupción también afecta al desarrollo del sector privado(1); y en algunos casos es participante activo de la misma. Gobernanza Abierta (”Open Government(2)”) es una necesidad imperiosa para lograr el desarrollo económico sostenible de las sociedades latinoamericanas. Hay ciertas evidencias internacionales que cuando se lucha contra la corrupción, el ingreso per cápita podría triplicarse.

El rol de la sociedad civil en ciudades inteligentes…

La sociedad civil debe tomar el desafío de liderar y proponer soluciones a este flagelo. Hoy día, con la posibilidad de digitalizar la mayor parte de procesos y actividades basadas en información, bajo responsabilidad de los gobiernos federales/estaduales/municipales, estamos ante una oportunidad nunca antes vista de aplicar tecnología disruptiva que nos permita como resultado disponer de una altísima cantidad de recursos que año a año se pierden por ineficiencias y/o corrupción, sin lograr el impacto de desarrollo buscado en nuestras sociedades.

Asimismo, es importante trabajar desde las bases y hacia arriba; a menudo, la conversación se mantiene entre una élite de organizaciones de la sociedad civil y el gobierno, y la información no llega a todos los actores de la sociedad.

Es fundamental el papel de la sociedad civil en tener conocimiento del funcionamiento de una economía local y nacional. La sociedad civil debe ser consultada sobre el progreso realizado en diferentes frentes de una manera más sistemática, a nivel local y nacional. Una sociedad civil fuerte es igual de importante que el correcto uso de los datos disponibles, el liderazgo en los gobiernos, y el trabajo que el gobierno local pudiera hacer cuando financian proyectos de desarrollo sostenible.

En casos el problema es que la corrupción se percibe como un problema político y no como un problema económico. Esto generalmente sucede por una falta de data y cuantificación del problema. Solo se tienen anécdotas y no se tiene información dura que pueda ser evidencia, y así saber qué tan grave impacta el problema sobre el desarrollo local.

Pueblos Mágicos como Tequila han liderado y realizado grandes avances con su iniciativa “inteligente”, al generar gran cantidad de data que le ha permitido intervenir en diversos servicios públicos sobre todo vinculados al turismo, al gobierno electrónico, transporte y acceso al agua. Aún con estos avances, Tequila no escapa de lo que pasa en otras poblaciones y economías locales: una ineficiencia en el uso de recursos públicos.

Se puede hacer mucho y de forma relativamente rápida…

Hoy día existen nuevos avances e iniciativas de participación ciudadana, que a través del uso de tecnologías exponenciales tienen el objetivo de buscar una mayor eficiencia en el uso de recursos públicos y privados, reducir la corrupción y lograr el desarrollo inclusivo de economías locales y su gente. Hay un impulso creciente de iniciativas que fomentan la “gobernanza abierta” (transparencia, rendición de cuentas y participación) utilizando tecnologías digitales aplicadas a la gobernanza, contratos de obra, la participación ciudadana, el procesamiento y uso de grandes masas de información para la planificación urbana, automatización en la recolección de impuestos, digitalización de los servicios públicos, colaboración ciudadana a través de redes sociales, y pagos digitales rastreables de servicios público.

Gracias a la digitalización de las actividades basadas en el uso de la información, de la sociedad civil y su gobierno, hoy podemos usar tecnologías exponenciales de diversa índole basado en las prestaciones de los móviles, la ubicuidad de las redes sociales, la realidad virtual y la aumentada, la impresión 3D, el internet de las cosas, los wearables, el Big Data, la Industria 4.0, la inteligencia artificial y cognitiva, la robótica avanzada, el uso generalizado de la nube, la integración de sistemas, y el “blockchain”.

En definitiva, los Pueblos Mágicos y ciudades mexicanas en general, en su objetivo de ser “inteligentes”, se enfrentan a una oportunidad única de aplicar tecnología exponencial que permita crear oportunidades disruptivas en el funcionamiento del gobierno local, sector privado y sociedad civil, como solución innovadora que logre una sociedad más inclusiva.

La tecnología ya está democratizando el desarrollo, mejorando enormemente la forma en que la información y los servicios críticos pueden llegar a los beneficiarios. Y cuando esto no sucede, la tecnología puede hacer que sea más fácil averiguar por qué y responsabilizar a alguien, y consecuentemente informar y/o solucionar la provisión del servicio.

Un primer piloto…

Un primer proyecto que podría plantearse para liderar esta estrategia de inclusión de cara a consolidar un “pueblo inteligente” podría ser la utilización de tecnologías exponenciales para asegurar la intervención de la sociedad civil en el acceso a información para conocer las fuentes de ingresos públicos, seguirlos a través del presupuesto nacional, y luego rastrear los proyectos individuales, acceder a la información de las auditorías para evaluar el correcto uso de los mismos, y concluir midiendo el impacto de los proyectos.

Solamente esta iniciativa, podría redundar en resultados de alto impacto, entre otros:

  • Garantizar una toma de decisiones profesional, inclusiva, participativa y representativa en todos los niveles;
  • Desarrollar instituciones públicas y de la sociedad civil eficientes, responsables y transparentes en todos los niveles;
  • Reducir substancialmente la posible corrupción y el soborno en todas sus formas;
  • Garantizar el acceso público a la información y proteger las libertades fundamentales de conformidad con la legislación nacional y local;
  • Fortalecer las instituciones locales a través de la cooperación internacional, para desarrollar la capacidad de desarrollo local;
  • Invertir más y mejor los recursos públicos locales disponibles, priorizar inversiones y desinvertir en los proyectos de bajo impacto;
  • Atraer mayor inversión privada; y
  • Medir impacto a nivel social, económico y ambiental.

La revolución digital y de datos a ritmos exponenciales nos presenta la oportunidad de pensar exponencialmente y acelerar el ritmo de cambio en los gobiernos, sector privado y sociedad civil, creando oportunidades para los destinatarios del financiamiento público, especialmente aquellos vulnerables y de menores recursos. Este cambio en el funcionamiento y el uso de recursos, redundaría en un cambio positivo en las empresas y los mercados de trabajo, generando mayor bienestar e inclusión para la sociedad como un todo.


(1) El World Economic Forum estima que el costo de la corrupción es $2.6 trillones de dólares, más del 5% del GDP mundial, con más de $1 trillón de dólares pagados en coimas anualmente.
(2) El gobierno abierto es la doctrina que sostiene que los ciudadanos tienen derecho a acceder a los documentos y procedimientos del gobierno para permitir una supervisión pública efectiva.


Santiago Soler en los últimos 5 años ha liderado diversos emprendimientos basados en la innovación de tecnologías aplicadas a diferentes sectores del desarrollo económico, social y ambiental. Su foco de trabajo ha sido la promoción de la competitividad, servicios de desarrollo empresarial, comercio/integración e inversión, innovación con el uso de TIC’s, promoción de las exportaciones, encadenamientos productivos, emprendimientos dinámicos, industrias creativas/culturales, sistemas gerenciales de mejoramiento continuo en calidad y medio ambiente, desarrollo económico local y turismo sostenible. Santiago también ha sido asesor ministerial y de consejos supra-ministeriales de política comercial y de promoción de las inversiones.

 

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