2018 El año que nos conquistó la inteligencia artificial.

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Si la 5G, aunque aún en fase experimental, ha tomado las calles, los altavoces inteligentes, han conquistado los hogares. 2018 ha sido el año en el que han desembarcado en España las propuestas de los principales fabricantes internacionales —Google Home, Echo de Amazon y HomePod de Apple— con los que competirá codo a codo Movistar Home de Telefónica, lanzado comercialmente en octubre. La voz gana fuerza como interfaz en nuestro país.

Si nuestros hogares se han llenado de inteligencia artificial, nuestras empresas y fábricas no han sido menos y en ellas han ido cobrando importancia los chatbots, cobots, soft robots, robogamis y demás parientes aunque en un contexto en el que se ha rebajado el tono apocalíptico sobre el impacto que tendrá la inteligencia artificial en la destrucción de empleo.

5G, clave para la transformación digital

La 5G incrementará la velocidad de las comunicaciones en movilidad hasta obtener picos desde uno hasta 10 Gbps, por encima de lo que actualmente ofrece la fibra óptica, lo que permitirá ofrecer contenidos en ultra alta definición (8K en 3D, por ejemplo) o aplicaciones de realidad virtual. Para hacernos una idea, la nueva  generación móvil permitirá descargarse una película 3D en cuestión de segundos, cuando con la 4G actual se tarda varios minutos.

Se prevé que la latencia se reduzca desde los 20-30 milisegundos de las redes actuales 4G hasta llegar a un mínimo de entre uno y cinco milisegundos, es decir, que el retardo o tiempo de respuesta de la red será prácticamente cero. Esta capacidad, determinante en servicios en los que la rápida respuesta es condición sine qua non, hace de la 5G la red propicia para la conducción autónoma, en la que los automóviles deben recibir información en tiempo real no solo de sus sensores externos, sino también de otros vehículos o de las infraestructuras viales. La robotización de la industria o las operaciones quirúrgicas a distancia serán otras aplicaciones donde las redes 5G serán esenciales.

La tercera gran aportación de la nueva generación móvil, la posibilidad de tener hasta 100 veces más dispositivos conectados, permitirá a las redes 5G dar soporte a tecnologías habilitadoras como el internet de las cosas (IoT), el big data, la robótica o la realidad virtual o aumentada.

Ciudades Tecnológicas 5G.

En 2018, Telefónica abrió el camino en España hacia la nueva tecnología móvil. El objetivo de la multinacional es testar durante los próximos tres años (2018-2020) casos de uso pioneros de la nueva tecnología móvil que permitan a la ciudadanía y las empresas disfrutar de sus ventajas.

El primer hito en el marco de esta iniciativa se presentó en abril, cuando la operadora llevó a cabo una demostración en Talavera de la Reina para testar la alta capacidad de transferencia de datos y la ultra baja latencia de la 5G en movilidad y en un entorno real, para poner a prueba así sus posibles aportaciones al mundo de la conducción autónoma. Para ello, Telefónica se valió de un minibús eléctrico EZ10 de conducción autónoma de la compañía EasyMile, en el que se instalaron un terminal 5G de Ericsson y la plataforma de contenidos multimedia, servicios digitales y aplicaciones de oficina virtual de Carmedia Solutions. Para conseguir la cobertura 5G se recurrió a una unidad móvil de Telefónica, en la que se había desplegado una antena 5G de de Ericsson.[1]

Durante el trayecto, los ocupantes del minibús pudieron descargarse en streaming contenidos de alta definición de producción propia de Movistar+, así como contenidos turísticos georreferenciados a la ciudad castellano-manchega. El vehículo, además, permite crear un entorno de trabajo con aplicaciones de oficina virtual. Los sensores del vehículo (LIDAR, GPS, videocámaras) transmiten información de la conducción en tiempo real, de forma que es posible analizar el entorno por el que discurre e, incluso, actuar sobre él en cualquier momento.

Plan Nacional para el 5G del Gobierno.

Además de los avances en el mundo empresarial, el Gobierno comenzó a ejecutar en 2018 el Plan Nacional para el 5G, articulado en tres ejes de actuación: medidas de planificación y gestión del espectro radioeléctrico, instrumentos regulatorios para incentivar y facilitar las inversiones en 5G, e impulso a la innovación en esta tecnología con ayudas públicas a proyectos piloto.

Con proyectos pilotos, el Gobierno pretende que exista un aprendizaje y colaboración entre empresas para acelerar el proceso de transformación de los sectores productivos. Los proyectos se desarrollarán en las bandas de frecuencia 3,4-3,8 GHz y 26 GHz, identificadas en la Unión Europea como prioritarias para el lanzamiento de los servicios 5G. El secretario de Estado para el Avance Digital, Francisco Polo, ha anunciado la voluntad del Gobierno de sacar una segunda convocatoria de ayudas a proyectos piloto en 2019.

Barcelona, capital del móvil y del 5G.

Año tras año, desde 2006, Barcelona se convierte en febrero en capital mundial de la telefonía móvil, gracias a la celebración del Mobile World Congress (MWC), que en sus últimas ediciones ha sido un escaparate de excepción para mostrar los avances hacia la quinta generación. Pero este año, además, la ciudad condal ha pasado a ser capital del 5G. En su condición, junto a Bristol (Reino Unido) y Lucca (Italia), de ciudad europea elegida para acoger los primeros pilotos de redes de quinta generación en el marco del proyecto 5GCity, en Barcelona se lanzó en enero una alianza estratégica entre el sector público y la empresa privada denominada 5GBarcelona. El objetivo es crear un hub digital para la adopción de tecnologías 5G en un entorno urbano real.[2]

«EXISTE UN NUEVO CENTRO DE INNOVACIÓN PARA 5G EN EL QUE CORPORACIONES, PYMES O STARTUPS PUEDEN TESTAR Y VALIDAR NUEVOS PRODUCTOS Y SERVICIOS BASADOS EN ESTA TECNOLOGÍA»

El hub funcionará, además, como una aceleradora de producto, al facilitar el soporte técnico y la transferencia de conocimiento de dos tecnologías 5G, como son la LTE-M y la Nb-IoT, indispensables para el desarrollo del IoT por requerir menos consumo de batería y garantizar cobertura en interiores reforzada y una mayor densidad de objetos conectados. Es decir, que además de promover la investigación en estas tecnologías se pretende impulsar la generación de negocio. En el proyecto, Telefónica aportará las infraestructuras de comunicaciones y red, pero también ofrecerá apoyo técnico remoto y formación, y compartirá su know-how en estas materias.

Fibra: más red, más clientes, más velocidad 

A finales de marzo de 2018, el despliegue de redes de nueva generación (NGA, por las siglas en inglés de Next Generation Access) superó los 50,5 millones de accesos, un 17,6 % más que un año antes. Se trata de accesos que permiten alcanzar velocidades de banda ancha de más de 30 Mbps, lo que incluye las tecnologías de FTTH, cable coaxial DOCSIS 3.0 y VDSL. Los accesos que más crecieron fueron los correspondientes a FTTH, con 39,6 millones de accesos desplegados frente a los 32,1 millones de marzo de 2017.[3]

En España tenemos una oportunidad única de situarnos a la vanguardia de la economía digital. España es uno de los países más avanzados en cuanto a despliegue de redes de banda ancha, lo que es una ventaja competitiva que aún muchos no son capaces de reconocer, pues hay países muy cercanos que no tienen esas redes, y además puede que tarden años en tenerlas, lo que nos sitúa en una posición inigualable que debemos aprovechar para convertirnos en un polo tecnológico que atraiga la implantación de empresas de la economía digital, permitiéndonos retener el valor y el talento en nuestro país.

Emilio Gayo. Telefónica

España cuenta, además de con la mayor red de fibra de Europa, la de Telefónica, con la segunda mayor, la de Orange. De hecho, la compañía gala tiene más fibra en España que en la propia Francia.

«SOLO EN ESPAÑA HAY MÁS FIBRA QUE EN LA SUMA DE LAS GRANDES POTENCIAS EUROPEAS, Y EN EL MARCO DE LA OCDE NUESTRO PAÍS ÚNICAMENTE ES SUPERADO POR COREA DEL SUR Y JAPÓN».

Hacia un mundo más conectado y ¿seguro? 

El IoT promete un mundo totalmente conectado, con millones y millones de dispositivos cotidianos transmitiendo información, desde una nevera hasta una máquina de café, sin olvidar los coches ni la maquinaria industrial. Según la consultora Gartner, para 2020 el 95 % de los nuevos productos electrónicos incorporarán ya IoT.[4]

Antes de llegar a ese mundo sensorizado que nos espera a la vuelta de la esquina, en nuestra realidad actual las máquinas ya se comunican entre ellas sin necesidad de intervención humana y en contextos mucho más cotidianos de lo que se pudiera pensar. Las comunicaciones máquina a máquina (M2M, de machine to machine) son las que permiten transmitir el consumo de luz, gas y agua de los contadores a las compañías suministradoras; las que conectan las alarmas con las firmas de seguridad o las que permiten pagar con tarjeta la pizza al repartidor en la puerta de casa, sin olvidar los casos de uso en transporte, educación, las smart cities, salud o agricultura.

Al igual que ocurre con los teléfonos móviles, cada dispositivo conectado cuenta con su propia tarjeta SIM, en la que se vuelca la información que se quiere transmitir, por lo que cada máquina se contabiliza como una línea, aunque pertenezcan a un mismo cliente. Según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), correspondientes a septiembre pasado, en España había más de 5,6 millones de líneas M2M,34 un 16,1% más que un año antes. La mayor cuota de mercado corresponde a Telefónica, que tenía 2,2 millones de líneas a 30 de septiembre, un 10,2% más que a cierre de septiembre de 2017.[5]

Si las comunicaciones M2M son la antesala del IoT, que tendrá su máximo desarrollo con la llegada del 5G, hay dos tecnologías móviles que están allanando el camino para ese futuro de millones de objetos conectados: NB-IoT (Narrowband-IoT) y LTE-M (LongTerm Evolution for Machines).

Edge computing: la tecnología que revolucionará el IoT y la Nube, y traerá dispositivos «más» inteligentes. 

Edge computing es una de las nuevas expresiones tecnológicas de moda, aparece en artículos y estudios, en mesas redondas y charlas de expertos, pero, como le ocurrió en los primeros tiempos a blockchain, no todo el mundo tiene muy claro aún qué es, qué aportará y por qué es tan revolucionaria.

Explicado de la forma más sencilla posible, edge computing o computación en el borde (o en el extremo) permite que el procesamiento de la información recabada por sensores o dispositivos inteligentes se lleve a cabo cerca del origen de los datos, frente a la tendencia tradicional de enviar los datos —ya sea de un sensor de IoT, un asistente virtual, un coche conectado o una cámara de vigilancia— a gigantescos centros de datos, situados en muchas ocasiones en otros países o continentes. Algo que comienza a demostrarse ineficaz para dar respuesta al crecimiento exponencial de la información y al auge de la computación en tiempo real que, como señala IDC, han generado una nueva necesidad: la del «procesado eficiente y con la menor latencia posible de los datos en las capas intermedias» entre la captación de los datos y su procesamiento final en la Nube.[6] Es decir, frente a la centralización que ofrecen los supercentros de datos, la edge computing favorece la descentralización de la capacidad de cómputo.

Con edge computing se evita el retraso que supone que los datos viajen, ida y vuelta, entre países o, incluso, continentes. ¿Quiere esto decir que la Nube desaparecerá? Pues más bien no, sino que se transformará y, sobre todo, se aproximará al cliente. IDC prevé, además, que ambos tipos de arquitecturas —bases de datos centralizadas y microdatacenters— convivan.

La computación en el borde permite analizar la información en tiempo real, una necesidad básica en muchos sectores, como la industria, las finanzas, la conducción autónoma, las telecomunicaciones, la salud o en servicios como el reconocimiento de objetos, la realidad aumentada o el análisis de datos extraídos por los sensores de una smart city para regular el tráfico. Otras ventajas que apuntan los expertos son una reducción del tráfico y de los costes de transmisión, una mejora de la seguridad y la privacidad y menor tasa de problemas por falta de cobertura.

loT industrial o cómo las máquinas avisan de que se van a averiar.

Al igual que el IoT conecta neveras, contadores de luz, sensores de alumbrado público o alarmas, el IoT industrial (ahora conocido como lloT), una de las tecnologías básicas para el desarrollo de la Industria 4.0, conecta toda la maquinaria presente en una fábrica, y posibilita controlar y planificar el proceso de fabricación e, incluso, detectar si una máquina necesita ser revisada o sustituida. Esto es posible gracias a los procesos de análisis de la información (lo que se conoce como IoT Analytics) extraída de los numerosos sensores instalados en la planta, conectados a través de redes de internet. Así, se capta, analiza y procesa la información de lo que ocurre en la fábrica en tiempo real, lo que permite extraer conclusiones sobre la necesidad de llevar a cabo una reparación o sustituir un equipo. El IoT industrial facilita el mantenimiento correctivo de la maquinaria industrial, pero también abre la puerta al preventivo, pues permite adelantarse a la posible avería al ir a la raíz del problema, en vez de a los síntomas. Según los cálculos de la compañía de software PTC, en la industria del automóvil, un parón de actividad puede costar 1,3 millones de dólares por hora.[7]

Ciberseguridad y privacidad en tiempos de IoT: las soluciones se llaman blockchain e inteligencia artificial.

El IoT mantiene su evolución imparable, miles de objetos nuevos se conectan cada día a internet para lograr hacer reales previsiones como la de Gartner de que en 2020 habrá 20 000 millones de cosas conectadas.[8] Dispositivos como los sensores que posibilitan ciudades inteligentes, electrodomésticos, termostatos o cámaras de seguridad conectados en nuestros hogares, coches que se conducirán de forma autónoma, robots que trabajarán junto a los humanos en las fábricas o pulseras de geolocalización. Y toda la información pasa por la red y se aloja en grandes servidores centralizados en la Nube, donde se procesa para extraer conclusiones. «Desafortunadamente, la existencia de todos estos dispositivos conectados y las ingentes cantidades de datos que transmiten a través del ciberespacio suponen una oportunidad y una tentación tanto para cibercriminales como para agencias de vigilancia gubernamentales. Internet es un espacio cuya participación obliga a proporcionar regularmente datos personales a empresas y gobiernos a cambio del uso de muchos servicios online, algo especialmente patente en IoT. Todos los dispositivos conectados transmiten continuamente información personal, cuyo almacenamiento puede ser utilizado con múltiples fines»[9], advierte la empresa española de seguridad informática Panda Security.

Esto hace que sean una presa fácil para los ciberdelincuentes, que buscan este tipo de dispositivos como vía de acceso a las redes de las empresas o a otros puntos de la red que se encuentran «más protegidos» y que pueden utilizarlos, por ejemplo, en ataque de denegación de servicio DDoS, añadiéndolos «a una red zombi» o emplearlos «como puente» para atacar otros equipos de la misma red, para poder robar información. Incluso, pueden hackear los dispositivos para alterar su funcionamiento como, por ejemplo, «manipular los termostatos del CPD para elevar su temperatura y producir una seria avería en los servidores ahí alojados».

Con este contexto, no es de extrañar que blockchain esté cobrando importancia en el mundo de la seguridad. Entre las características de esta tecnología destaca la de garantizar la inviolabilidad de los datos almacenados y, por lo tanto, su protección frente a alternaciones o manipulaciones, así como la posibilidad de transferirlos de forma segura, sin necesidad de intermediarios ni una autoridad central. También permite la autentificación del usuario, incluso prescindiendo de claves y contraseñas. Hay, incluso, quien apunta que debido a la inviolabilidad y la descentralización que ofrece, «si esta tecnología se usase para sustituir el sistema de nombre de dominio, los ataques de denegación de servicio (más conocidos como DDoS) serían imposibles».[10]

Además de blockchain, la inteligencia artificial, el aprendizaje automático y la analítica de datos se han convertido también en aliados claves para la seguridad en la era del IoT, en la que miles de millones de cosas conectadas superarán a los humanos conectados.

Smart cities: más iniciativas y más investigación 

El uso de tecnologías como el IoT, big data, inteligencia artificial, etc., hace pensar que es sencillo incrementar la eficiencia operativa de nuestros servicios municipales. Sin embargo, la realidad es que nos encontramos ante un proceso de transformación hacia un modelo de gestión integral de ciudad que no es inmediato de realizar.

Gema Igual. Alcaldesa de Santander

España, un país donde se han hecho grandes esfuerzos en la promoción de las smart cities, cuenta con una red de ciudades inteligentes que empezó a gestarse en 2011, y que cuenta ya con 65 ciudades, entre ellas Barcelona, que acaba de ser elegida, junto a Singapur y Londres, como una de las ciudades más inteligentes del mundo. Un informe[11] destaca que la ciudad condal ha creado alrededor de 47 000 empleos mediante la implementación del IoT, se ha ahorrado 42,5 millones en agua, y ha generado un extra de 36,5 millones cada año gracias a las soluciones de aparcamiento inteligente.

El hub español, ubicado en las instalaciones de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), ha puesto en marcha los primeros proyectos, como un piloto de gestión inteligente del agua, que ha conseguido alcanzar ahorros de hasta un 40 % en el consumo, otro sobre el uso del nuevo sistema europeo de llamadas de emergencia, eCall, de obligado cumplimiento desde el pasado mes de abril de 2018, en el que se incluyen drones como nueva fuente de información para contextualizar la emergencia.

Coches conectados y autónomos

 España y Portugal han firmado un acuerdo para crear dos corredores terrestres donde será posible llevar a cabo pruebas de vehículos sin conductor. Se trata de dos nuevas autopistas transfronterizas 5G, que discurrirán entre Oporto y Vigo (154 kilómetros) y entre Évora y Mérida (163 km). Estas dos vías, junto a otros corredores anunciados durante el Digital Day 2018, incrementan la red paneuropea de corredores, integrada ya por cientos de kilómetros, para impulsar la movilidad conectada y automatizada. El proyecto convierte Europa en la mayor área de experimentación en el despliegue de tecnología 5G, y confirma su liderazgo en pruebas en gran escala, además de en el despliegue temprano de la quinta generación móvil, crucial para la conducción autónoma.[12]

Previamente, las industrias europeas de la automoción y las telecomunicaciones unieron sus fuerzas en la Alianza Europea de Telecomunicaciones y Automóviles para impulsar la nueva conducción. La iniciativa cuenta entre sus miembros con la GSMA, la asociación que representa a los operadores móviles de todo el mundo, y compañías como BMW Group, Fiat, Huawei, Jaguar, Hyundai, Nokia, Telefónica, Deutsche Telekom y Volvo.

A escala global, la 5G Automative Association (5GAA) agrupa a compañías de automoción, fabricantes de tecnologías y operadoras de telecomunicaciones (entre ellas Telefónica) para desarrollar soluciones extremo a extremo para servicios de movilidad y transporte del futuro, que pasan por el despliegue de comunicaciones inalámbricas conocidas como V2X (vehículo a todo), que engloban las comunicaciones vehículo a vehículo (V2V), vehículo a infraestructura (V2I), vehículo a red (V2N), y vehículo a peatón (V2P).

En febrero, Telefónica y Huawei, que forman parte de la 5GAA, lograron la primera prueba de concepto en laboratorio del mundo de 5G-V2X, en la que se consiguió un 99,999% de fiabilidad con una latencia de 1 milisegundo, requisitos ambos imprescindibles para la conducción autónoma en un escenario típico en exterior basado en macroceldas, como pueden ser zonas urbanas, suburbanas o áreas rurales. La prueba de concepto sienta las bases de las pruebas de campo a gran escala que habrá que llevar a cabo en los próximos despliegues comerciales de las redes móviles 5G a nivel mundial.[13]

Telefónica y SEAT lanzan el primer coche que «habla» con una carretera real.

Telefónica y SEAT presentaron en verano el primer coche que «habla» con una carretera real. Dentro del proyecto de Ciudades Tecnológicas 5G, las dos compañías llevaron a cabo en Segovia un piloto de conducción asistida a través de la red móvil en un entorno real en el que la infraestructura de la carretera era capaz de comunicarse con los vehículos a través de la red móvil al emitir avisos al coche ante cualquier peligro o imprevisto. En concreto, se mostró como el semáforo (dotado con una cámara detectora de peatones) era capaz de avisar al vehículo de que había un peatón cruzando por un paso de cebra en una curva ciega a la derecha, así como de que iba a cambiar a rojo de forma inminente. El piloto permitió probar, por primera vez en España, el protocolo estandarizado C-V2X para las comunicaciones vehiculares. Y a su éxito contribuyó la edge computing al garantizar latencias mínimas al procesarse la información in situ.

Preocupación por la seguridad de los coches autónomos tras nuevos accidentes.

El atropello mortal de una mujer en Tempe (Arizona, EE.UU.) por un automóvil de Uber sin conductor, y el accidente mortal de un vehículo de Tesla cuando tenía activado el sistema automático, reavivaron en marzo el debate sobre la seguridad de los coches autónomos.

La primera de las víctimas era una mujer de 49 años, que falleció en Arizona tras haber sido arrollada por un vehículo autónomo operado por Uber, en lo que supuso el primer atropello mortal protagonizado por un coche sin conductor. El vehículo estaba en modo autónomo, aunque había una persona en su interior tras el volante. Según un informe preliminar publicado en mayo por la Junta Nacional de Seguridad del Transporte de EE. UU., los sistemas de radar del vehículo de Uber que atropelló a la mujer habían observado al peatón seis segundos antes del impacto, pero el software lo clasificó como un «objeto desconocido», primero como un vehículo y luego como una bicicleta. A 1,3 segundos, el sistema determinó necesario el frenado de emergencia para mitigar una colisión, pero, según Uber, las maniobras de frenado de emergencia no estaban habilitadas «mientras el vehículo está bajo control del ordenador para reducir el potencial de comportamiento errático del vehículo».[14]

La segunda víctima, el ingeniero Walter Huang, perdió la vida tras chocar contra un muro el Tesla Model X en el que viajaba cuando el vehículo circulaba en piloto automático. En este caso, la compañía aseguró que el conductor no reaccionó pese a recibir reiterados avisos por parte del coche para que pusiera las manos sobre el volante. Además, en agosto un Lexus RX450h de Apple fue embestido por detrás por un coche eléctrico cuando circulaba a menos de 5 km/h, sin que ninguno de los ocupantes de los dos vehículos sufriese lesiones.

Estos accidentes han vuelto a poner la fiabilidad de los coches autónomos en entredicho, y han reabierto el debate sobre si es realmente más seguro para conductores y peatones confiar más en la tecnología que en los sentidos y los reflejos humanos, por no hablar de las reticencias de muchas personas a confiar la conducción a una máquina.

Barcelona fue la ciudad elegida por la DGT y la tecnológica para convertirse en el centro pionero de pruebas a tamaño real de la conducción autónoma, para lo que 5 000 vehículos con la tecnología Movileye 8 Connect a fin de recopilar datos en tiempo real sobre las infraestructuras.

La competición por el hyperloop se libra en españa

Un centro de desarrollo y pruebas en Bobadilla (Málaga) y la construcción de la primera cápsula a tamaño real en el Puerto de Santa María (Cádiz), a los que se suma un equipo de ingenieros españoles que prevé tener su primer prototipo a tamaño real en 2021. La carrera para hacer realidad la visión[15] que Elon Musk, fundador de Tesla, tuvo en 2013 de un tren futurista formado por un sistema de cápsulas que viajan por un tubo a una velocidad de hasta 1 220 kilómetros por hora continúa, y gran parte de la competición por el Hyperloop se libra en España.

El proyecto servirá como tractor en innovación en la región en todo lo que tiene que ver con los materiales, la producción de sistemas de levitación magnética, la seguridad en túneles, técnicas avanzadas en electrónica y telecomunicaciones o nuevas aplicaciones telemáticas entre la infraestructura y los vehículos.


[1] «Telefónica presenta el primer caso de uso de 5G con conducción y consumo de contenidos». 10 de abril de 2018. https://www.telefonica.com/es/ web/sala-de-prensa/-/telefonica-presenta-el-primer-caso-de-uso-5g-con-conduccion-autonoma-y-consumo-de-contenidos

[2] «5GBarcelona: el hub 5G del sur de Europa». https://5gbarcelona.org/es/

[3] «La CNMC publica los datos estadísticos de telecomunicaciones y audiovisual correspondientes al primer trimestre de 2018». 23 de octubre de 2018. https://www.cnmc.es/node/371929

[4] Gartner Top Strategic Prediction for 2018 and beyond. https://www.gartner.com/smarterwithgartner/gartner-top-strategic-predictions-for-2018- and-beyond/

[5] Declaración intermedia de gestión: enero-septiembre 2018. Telefónica. 31 de octubre de 2018. http://www.cnmv.es/portal/verDoc.axd?t={c5eeaa74- 606c-4b08-ab28-5ee3a707e139}

[6] Edge Computing. La evolución del Data Center. IDC. 19 de junio de 2018. http://www.blog-idcspain.com/edge-computing/

[7] «IoT Slashes Downtime with Predictive Maintenance». https://www.ptc.com/en/product-lifecycle-report/iot-slashes-downtime-with-predictive-maintenance

[8] Leading the IoT. Gartner. https://www.gartner.com/imagesrv/books/iot/iotEbook_digital.pdf

[9] Ciberseguridad y vigilancia en la era del IoT. Panda. https://www.pandasecurity.com/spain/mediacenter/mobile-news/iot-ciberseguridad-vigilancia/

[10] https://www.pandasecurity.com/spain/mediacenter/seguridad/blockchain-ciberserguridad/

[11] How do you make a city smart? http://www.lighting.philips.com/main/inspiration/smart-cities/smart-city-trends/smart-cities-world?origin=10_global_en_smartcities_pressrelease___scwnreport_70124000000WUcs

[12] «La UPM e Indra crean un hub de innovación para mejorar la gestión de las smart cities». http://www.upm.es/Investigacion?fmt=detail&prefmt=articulo&id=fb6e432cc0634610VgnVCM10000009c7648a____

[13]  «Telefónica y Huawei completan la primera prueba de concepto en el mundo sobre conducción asistida basada en 5G-V2X». 6 de febrero de 2018. https://www.telefonica.com/es/web/sala-de-prensa/-/telefonica-y-huawei-completan-la-primera-prueba-de-concepto-en-el-mundo-sobre-conduccion-asistida-basada-en-5g-v2x

[14] Preliminary Report for Crash Involving Pedestrian, Uber Technologies, Inc, Test Vehicle. 24 de mayo de 2018. https://www.ntsb.gov/news/press-releases/Pages/NR20180524.aspx

[15] MUSK, E.: «Hyperloop». 12 de agosto de 2013. https://www.tesla.com/es_ES/blog/hyperloop%20

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