De Arabia Saudita a Tequila.

Por Arturo Constantini.

El Reino de Arabia Saudita, bajo el mando del príncipe heredero Mohamed Bin Salmán, ha trazado un ambicioso plan 2020-2030 para impulsar el turismo en el país. Tradicionalmente conservador, el gobierno saudí busca abrirse al mundo, permitiendo que visitantes alrededor del planeta puedan disfrutar de los grandes sitios históricos que posee.

Al país sólo se podía visitar mediante visados especiales enfocados al turismo de negocio y religioso, siendo la capital, Riad, y La Meca, la ciudad musulmana más importante, los puntos neurálgicos. Esta situación está en proceso de cambio. El gobierno saudí ha dispuesto una actualización de las visas y mega proyectos turísticos para convertirse en una potencia y competir con Dubai, el emirato árabe vecino.

¿Pero cómo se relaciona el gigante de la península arábiga con el municipio jalisciense de Tequila? Todo radica en un punto: visión estratégica.

Proyectos de gran envergadura requieren de cimientos sólidos para que puedan ser sostenibles a lo largo del tiempo. De lo contrario, es fácil perder el foco de los objetivos e hipotecar el futuro del proyecto. Sin embargo, tanto Arabia Saudita como Tequila, poseen una visión de largo plazo con claras metas a corto y mediano plazo que garantizan la escalabilidad de las fases de desarrollo y un monitoreo y evaluación eficiente.

He tenido la fortuna de asesorar en ambos proyectos. En Tequila, desde hace tres años y, recientemente, en Arabia Saudita, en donde colaboré con la Comisión de Turismo. En ambos casos, la visión a largo plazo lleva como columna vertebral la construcción de robustos sistemas de información turística -que constituyen el sistema nervioso de todo destino- ya que sólo así será posible mejorar la calidad de la gestión.

A mayor y menor escala, la apuesta incluye la incorporación del uso de nuevas tecnologías de información y la técnica de Big Data. Para esto, se trabaja en el fortalecimiento de metodologías para recolectar, procesar y analizar los datos de las distintas fuentes, basadas en estándares internacionales. De esta manera, se garantiza la calidad de la información y se abre la posibilidad a traducirla en adecuadas tomas de decisión.

Bajo este panorama, el reto es el mismo en ambos casos: medir con mayor precisión el flujo de los turistas a través del territorio y el gasto que realizan. ¿Cómo hacerlo? Dado que la información en tiempo real y en grandes volúmenes de datos aún está dando sus primeros pasos, habrá que conformar un híbrido entre las fuentes de información estructurada y no estructurada.

No importa el tamaño o el monto de los recursos económicos. Si es un país de más de 30 millones de habitantes o un municipio de 40 mil personas. Para consolidar un proyecto ambicioso, de cualquier dimensión, se requiere de un plan estratégico de largo aliento para poder enfrentar el reto de construir un destino o varios de manera inteligente y sostenible. Tequila y Arabia Saudita, al no apostar al cortoplacismo y colgarse medallas a destiempo, han priorizado la supervivencia de sus proyectos.


Arturo Constantini.

Maestro por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), concluyó recientemente el diplomado en Privacidad, Regulación y Gobernanza de Datos por la misma institución. Se ha dedicado al análisis de temas internacionales, económicos y de turismo. Ha participado en congresos y talleres, a nivel nacional e internacional, en torno al impulso y desarrollo del Turismo Inteligente. Pertenece al programa de Redes de Expertos en Gestión Pública de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Fungió como Director de Análisis Regional en la Secretaría de Turismo federal y actualmente es Socio Fundador de Brain Analytics and Innovation.

 

2 Comments

  1. Bien dicho y hecho Arturo, felicidades. Se requiere visión, decisión y recursos. Esperemos que no se haga tarde para que nuestro país enderece el barco.

  2. Bien dicho y hecho Arturo, felicidades. Se requiere visión, decisión y recursos. México lo estaba haciendo muy bien hasta que… ¡Esperemos que no se haga tarde para que nuestro país enderece el rumbo!.

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