Tequila Jalisco, ciudad inteligente sostenible.

Por Juan Carlos Carranza Rodríguez. Coordinador operativo del Vivero Atizcoa.

En el concepto de ciudad inteligente, un punto importante es satisfacer las necesidades de las generaciones presentes y futuras en lo económico, social y ambiental. En este último aspecto se pueden resaltar actividades como la educación ambiental, el manejo de residuos, disminución de la huella de carbono y la conservación de la biodiversidad y los recursos naturales.

En el ecosistema urbano es fundamental buscar soluciones a los principales problemas ambientales, en Tequila están enfocadas en la disminución de residuos, creación de una ciudad verde con árboles nativos, conservación de espacios naturales periurbanos como la ladera atizcoa, la cual cuenta con especies nativas de flora y fauna y que favorece a la conectividad entre el volcán de Tequila, que tiene un polígono perteneciente a un área natural protegida para la protección de los recursos naturales y la barranca del rio Santiago que viene desde la ciudad de Guadalajara y que conecta a su vez con la sierra madre occidental, esta conectividad beneficia el desplazamiento de flora y fauna entre las distintas áreas naturales.

La sostenibilidad ambiental local no se puede lograr solo con técnicas y normativas, la participación de la ciudadanía en la educación ambiental de sensibilización y capacitación, tienen gran relevancia para generar una corresponsabilidad socio ambiental en la sostenibilidad ambiental de Tequila.

El proyecto de Tequila inteligente cuenta con un vivero de árboles nativos, los cuales se donan a la sociedad para reforestaciones locales en calles, escuelas y parques. Entre los beneficios de una ciudad arbolada con especies nativas está el refugio de fauna silvestres, disminución de contaminación auditiva, captación de dióxido de carbono, mayor calidad de vida de la población, conectividad entre áreas naturales, además, existen estudios donde se comprueba que en los barrios más verdes hay menos delincuencia, ya que se reducen los niveles de estrés en las personas, favorece a que más personas salgan a disfrutar de su entorno haciendo que hablen más entre si y se cree un sentimiento de comunidad, además crece el vínculo vecinal.

Este vivero funciona como refugio de flora y fauna nativa y es visitado por grupos de escuelas locales, de los diferentes niveles educativos, donde se les da un recorrido y platica ambiental abordando temas como la importancia de las especies nativas y la biotecnología aplicada en el manejo de residuos orgánicos como producción de setas (Pleurotus sp) en bagazo de agave, producción de lombricomposta con el bagazo de agave y producción de biogás con el bagazo de agave. Además se imparten talleres de huertos urbanos. También, se tiene un proyecto en colaboración con una escuela de futbol de niños y jóvenes donde se recolecta pet.

Como parte del equipo de trabajo del vivero el 50% son mujeres sordas, las cuales participan en labores de producción y mantenimiento generando así oportunidades de desarrollo personal e inserción en la sociedad productiva para personas de un grupo vulnerable de la sociedad, favoreciendo la inclusión, igualdad de género y sostenibilidad ambiental.


Juan Carlos Carranza Rodriguez

Licenciado en Biología por la Universidad de Guadalajara. Coordinador operativo del Vivero Atizcoa desde 2013. Tesis de licenciatura: Patrones de actividad y dieta del mono araña (Ateles geoffroyi) en el ejido san José Rio Manso municipio de Santiago Jocotepec. Oaxaca. Coautor en un artículo científico: Demografía y uso de hábitat del mono araña (Ateles geoffroyi) en una selva humedad tropical del norte de Oaxaca, México. 10 años de experiencia en monitoreo de fauna silvestre. 8 años de experiencia en propagación de árboles nativos.

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